Lineamientos para la Reforma del Sector Salud en la Asamblea Constituyente
¿Qué razones impulsaron en Bolivia la realización de la Asamblea Constituyente?
El análisis de la demanda de los bolivianos por la Constituyente reconoce esencialmente su carácter de reivindicación política, económica y social, reclamada por importantes movimientos sociales desde la década de los 90, que insurgen como respuesta al reconocimiento de que era irremediablemente insostenible la convivencia pacifica bajo las condiciones del modelo económico y social neoliberal adoptado explícitamente desde 1985, que profundizo la precariedad de las condiciones de vida y de trabajo de las grandes mayorías nacionales, incremento la desigualdad, la exclusión y la debilidad institucional del Estado, institucionalizo las relaciones prebendales y clientelares de los partidos políticos tradicionales mediante mecanismos de corrupción manifiestos en la injerencia sobre las reparticiones de los cargos públicos en el Legislativo, Judicial, fuerzas del orden, etc.
La demanda por Asamblea Constituyente reconoce la expresión de la nueva correlación de fuerzas sociales con capacidad para aceptar la existencia de una institucionalidad política que caracterizan la organización estatal, como consecuencia de que el actual Estado no garantiza la síntesis de las fuerzas sociales, las jerarquías y los horizontes compartidos en torno a una hegemonía social en el país.
La AC es el medio de acercamiento y articulación de las fuerzas sociales que hoy se encuentran confrontadas; por tanto es la máxima instancia democrática para tomar decisiones nacionales mediante el dialogo y la concertación.
Principales causas para la Asamblea Constituyente en Bolivia
El agotamiento y fracaso del modelo socioeconómico neoliberal
Si consideramos los problemas centrales del fracaso económico social que dieron lugar a la crisis del Estado Boliviano, especialmente en los últimos 25 años, debemos ahondar en los siguientes tres aspectos:
1) La globalización económica y el debilitamiento de las instituciones del Estado en Bolivia
La globalización económica, que con sus agentes trasnacionales y los sistemas financieros integrados impusieron un modelo económico neoliberal basado en el mercado, la privatización y la reducción institucional del Estado. Esta política neoliberal, se presento como una respuesta modernizadora a la crisis del capitalismo, encaminado supuestamente a revitalizar la debilitada economía boliviana mediante la santificación de la competitividad con desregulación de la economía y crítica al monopolio estatal. Esta propuesta dio lugar a la usurpación autoritaria de los recursos estrategicos por voraces inversionistas extranjeros y por los oportunistas de las finanzas criollos, que en su carácter empresarial dependiente, concertaron normas jurídicas (DS21060) para que la Presidencia, en una urgencia privatizadora, se convierta en un simple vendedor de baratillo, sin asomo de dignidad ni soberanía y en un promotor para incorporar en la estructura mental de los funcionarios públicos el verbo PRIVATIZAR, dando lugar a casos de corrupción generalizados y a una represión de baja intensidad hacia los campesinos y trabajadores que presentaron oposición.
La esencia neoliberal de la política social se expreso en la modificación de las relaciones Estado-Sociedad. Se disminuyo drásticamente el gasto social, desplazando la responsabilidad estatal de garantizar los derechos sociales constitucionales (salud, educación, empleo, seguridad social) y se implanta el desmantelamiento de la vertiente del bienestar social que el Estado Boliviano había desarrollado desde la revolución del 52.
2) La insurgencia de nuevas ideas y protagonistas sociales
Nuevos lideres y grupos sociales con ideología plural e integracionista se pusieron de pie para convertirse en sujetos responsables y protagonistas activos de su propia historia. Estos posibilitaron la revalorización de la superestructura político-ideológica respecto de la estructura económica neoliberal, haciendo que estas sean reconocidas, cuestionadas y transformadas por la libertad conciente y activa de individuos pensantes, dignos, con soberanía para hacer su propia historia. La lucha de estos grupos han marcado el empate catastrófico que muestra la polarización de fuerzas e intereses políticos dentro del Estado. Este factor desencadenante, vinculado con el anteriormente señalado, tiene que ver con la realidad de que el Estado neoliberal no podía garantizar la armonía dentro de la comunidad política.
3) La exclusión de las naciones originarias y de los habitantes rurales
Pese al reconocimiento multiétnico y pluricultural en la Constitución, continua vigente la exclusión sociocultural, un problema de Estado que escapa a las intensiones neoliberales de gobernabilidad con enfoque colonial, excluyendo a las grandes mayorías del país, como los pueblos indígenas y originarios. La historia, desde la fundación del Estado Republicano en 1825, se ha caracterizado por el conflicto de intereses inherentes al hecho mismo de la Fundación del Estado Boliviano. Por lo cual, debemos asumir que la sociedad multiétnica y pluricultural solo es viable solamente si se vinculan las formas de participación política a un carácter de interculturalidad, a través del ejercicio de los derechos colectivos.
El Estado Boliviano no asumió su responsabilidad política de ser garante del bien común y promotor del ejercicio y protección de los derechos humanos y la justicia social, puesto que excluyó a las naciones originarias y omitió su intervención en el desarrollo socio económico y cultural de las mismas.